No te habrá de salvar lo que dejaron
escrito aquellos que tu miedo implora;
no eres los otros y te ves ahora
centro del laberinto que tramaron
tus pasos. No te salva la agonía
de Jesús o de Sócrates ni el fuerte
Siddharta de oro que aceptó la muerte
en un jardín, al declinar el día.
Polvo también es la palabra escrita
por tu mano o el verbo pronunciado
por tu boca. No hay lástima en el Hado
y la noche de Dios es infinita.
Tu materia es el tiempo, el incesante Tiempo.
Eres cada solitario instante.
escrito aquellos que tu miedo implora;
no eres los otros y te ves ahora
centro del laberinto que tramaron
tus pasos. No te salva la agonía
de Jesús o de Sócrates ni el fuerte
Siddharta de oro que aceptó la muerte
en un jardín, al declinar el día.
Polvo también es la palabra escrita
por tu mano o el verbo pronunciado
por tu boca. No hay lástima en el Hado
y la noche de Dios es infinita.
Tu materia es el tiempo, el incesante Tiempo.
Eres cada solitario instante.
Non ti potrà salvare ciò che scrissero
coloro che la tua paura implora;
tu non sei gli altri e ti vedi ora
centro del labirinto che tramarono
i tuoi passi. Non ti salva l’agonia
di Gesù o di Socrate né il forte
aureo Siddharta che accettò la morte
in un giardino, al declinar del giorno.
Polvere è pure la parola scritta
dalla tua mano o il verbo pronunciato
dalla tua bocca. Non perdona il Fato
e la notte di Dio è infinita.
Tu sei fatto di tempo, di incessante
Tempo. Sei ogni solitario istante.
trad. Domenico Porzio
Nessun commento:
Posta un commento
here we are