Georgien 2008

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poesie portoghesi








SENTIMENTAL

Ponho-me a escrever ter nome
com letras de macarrão.
No prato, a sopa esfria, cheia de escamas
e debruçados na mesa todos contemplam
esse romântico trabalho.

Desgraçadamente falta uma letra,
uma letra somente
para acabar teu nome!

- Está sonhando? Olhe que a sopa esfria!

Eu estava sonhando...
E há em todas as consciências um cartaz amarelo:
"Neste país é proibido sonhar."


SENTIMENTALE

Mi metto a scrivere il tuo nome
con lettere di maccheroni.
Nel piatto, la zuppa si fredda, piena di squame
e piegati sul tavolo tutti contemplano
questo romantico lavoro.

Disgraziatamente manca una lettera,
una lettera solamente
per finire il tuo nome!

- Stai sognando? Guarda che la zuppa si raffredda!

Io stavo sognando...
E in tutte le coscienze c'é un biglietto giallo:
"In questo paese è proibito sognare."




CONFIDÊNCIA DO ITABIRANO

Por algos anos vivì em Itabira.

Principalmente nasci em Itabira.
Por isso sou triste, orgulhoso: de ferro.
Noventa por cento de ferro nas calçadas.
Oitenta por cento de ferro nas almas.
E esse alheamento do que na vida é porosidade e comunicação.

A vontade de amar, que me paralisa o trabalho,
vem de Itabira, de suas noites brancas, sem mulheres e sem horizontes.
E o hábito de sofrer, que tanto me diverte,
é doce herança itabirana.

De Itabira trouxe prendas diversas que ora te ofereço:
essa pedra de ferro, futuro aço do Brasil;
este São Benedito do velho santeiro Alfredo Duval;
este couro de anta, estendido no sofá da sala de visitas;
este orgulho, esta cabeça baixa...

Tive ouro, tive gado, tive fazendas.
Hoje sou funcionário público.
Itabira é apenas uma fotografia na parede.
Mas come dói!


CONFIDENZA DI UN ITABIRANO

Per qualche anno ho vissuto a Itabira.
Soprattutto, sono nato a Itabira.
Perciò sono triste, orgoglioso: di ferro.
Novanta per cento di ferro nelle strade.
Ottanta per cento di ferro nelle anime.
E questo estraniamento a ciò che nella vita è porosità e comunicazione.

La volontà di amare, che mi paralizza il lavoro,
viene da Itabira, dalle sue notti bianche, senza donne e senza orizzonti.
E l'abitudine di soffrire, che tanto mi diverte,
è una dolce eredità itabirana.

Da Itabira ho portato queste prede che ora ti offro:
questa pietra di ferro, futuro acciaio del Brasile;
questo San Benedetto del vecchio scultore Alfredo Duval;
questa pelle di anta, stesa sul sofà del salotto;
questo orgoglio, questa testa china...

Ho avuto oro, ho avuto bestiame, ho avuto proprietà.
Oggi sono impiegato pubblico.
Itabira è solo una fotografia sulla parete.
Ma come duole!



POESIA

Gastei uma hora pensando um verso
que a pena não quer escrever.
No entanto ele está cá dentro
inquieto, vivo.
Ele está cá dentro
e não quer sair.
Mas a poesia deste momento
inunda minha vida inteira.


POESIA

Ho sprecato un'ora pensando un verso
che la penna non vuole scrivere.
Intanto esso sta qui dentro
inquieto, vivo.
Esso sta qui dentro
e non vuole uscire.
Ma la poesia di questo momento
inonda la mia vita intera.





Carlos Drumond de Andrade

Carlos Drumond de Andrade (1902-1987)




[...]
chiedi al vago, senza proposito
di captare certezze maggiori
oltre alla vaporosa calma
che una presenza immaginaria
conferisce alle stanze del cuore.

A te stesso non chiedere nulla.

(da trentasette poesie scelte)





*


Tristeza en el cielo


En el cielo también hay una hora melancólica.
Hora difícil, en que la duda también penetra
las almas.
¿Por qué hice el mundo? Dios se pregunta
y se responde: No sé.

Los ángeles lo miran con reprobación,
y caen plumas.

Todas las hipótesis: la gracia, la eternidad,
el amor
caen, son plumas.

Otra pluma, el cielo se deshace.
Tan manso, ningún fragor denuncia
el momento entre todo y nada,
o sea, la tristeza de Dios.


Nocturno a la ventana del apartamento


Silencioso cubo de tieniebla:
un salto, sería la muerte.
Pero sólo se trata, bajo el viento,
de la integración en la noche.

Ningún pensamiento de infancia,
ni nostalgia ni vano propósito.
Solamente la contemplación
de un mundo enorme y detenido.

La suma de la vida es nula.
Pero la vida tiene tal poder;
en la oscuridad absoluta,
como líquido, circula.

Suicidio, riqueza, ciencia...
El alma severa se interroga
y enseguida se calla. Y no sabe
si es noche, mar o distancia.

Triste faro de a Isla Rasa*.

*Isla Rasa: isla cuyo faro está situado frente a las playas de Ipanema y Copacabana.


Los hombros soportan el mundo

Llega un tiempo en el que ya no se dice: Dios mío.
Tiempo de absoluta depuración.
Tiempo en el que ya no se dice: amor mío.
Porque el amor resultó inútil.
Y los ojos no lloran.
Y las manos tejen apenas el trabajo rudo.
Y el corazón está seco.

En vano mujeres llaman a la puerta, no abrirás.
Te quedaste solo, la luz se apagó,
pero en la sombra tus ojos resplandecen enormes.
Eres todo certeza, ya no sabes sufrir.
Y nada esperas de los amigos.

Poco importa que venga la vejez, ¿qué es la vejez?
Tus hombros soportan el mundo
y él no pesa más que la mano de un niño.
Las guerras, las hambres, las discusiones dentro de los edificios
demuestran apenas que la vida prosigue
y no todos se liberaron todavía.
Algunos, considerando el bárbaro espectáculo,
preferirían (los delicados) morir.
Ha llegado un tiempo en el que de nada sirve morir.
Ha llegado un tiempo en el que la vida es una orden.
La vida apenas, sin mistificación.




dal brasiliano trad. di Adolfo Montejo Navas